Vive México un 2009 de angustia
Un elevado costo económico y la contratación de tres entrenadores por el boleto a la Copa del Mundo Sudáfrica 2010 fue lo que se vivió durante la eliminatoria de la Concacaf que tuvo un final feliz para la Federación Mexicana de Futbol (FMF).
El ciclo mundialista lo inició Hugo Sánchez, quien fue destituido tras la eliminación de la Sub-23 para los Juegos Olímpicos Beijing 2008, lo cual generó malestar y pérdidas a los patrocinadores y las televisoras.
Jesús Ramírez, campeón del mundo sub-17 en el 2005, entró de interino y luego de tres encuentros amistosos inició exitosamente el camino hacia Sudáfrica 2010.
Aunque en el primer partido ganó 2-0 a Belice, con goles de Carlos Vela a los 65 minutos y Jared Borgetti, al 90, no convenció a todos con su trabajo.
En el de vuelta fue más contundente el conjunto y goleó 7-0 con anotaciones de Fernando Arce (45 y 48), Carlos Vela (8), Andrés Guardado (34), Pared Borgetti (63 y 93) y autogol de Trevor Lennen (92).
Ese encuentro fue el adiós de “Chucho” Ramírez del Tricolor, porque así fue el compromiso adquirido y también porque para entonces ya había sido contratado el sueco Sven-Gorän Eriksson.
Jorge Vergara, dueño del club Guadalajara, impulsó con todo la contratación del sueco que fue presentado el 3 de junio del 2008 con un salario de entre siete a nueve millones de dólares hasta Sudáfrica.
Muchas voces advirtieron la imprudencia del arribo de Eriksson por desconocer el entorno de la eliminatoria de la Concacaf y cómo fortalecer a los jugadores para los partidos de visita, en la que el estratega vio que a los tricolores les dio miedo tomar la iniciativa en los encuentros ante Jamaica y Canadá.
Y esa tercera fase de la Concacaf la pasó Eriksson y el Tricolor de “panzazo” y el hexagonal llegó con mucha preocupación para los federativos, patrocinadores y las televisoras.
Sólo tres partidos del hexagonal fueron suficientes para el final de la paciencia de los dueños de la selección nacional, el Estados Unidos 2-0, el 2-0 sobre Costa Rica y el Honduras 3-1.
Este último encuentro fue el 1 de abril del presente año en San Pedro Sula, los jugadores, cuerpo técnico y directivos regresaron en la madrugada del día siguiente y pasado el mediodía anunció Justino Compeán, presidente de la Federación Mexicana de Futbol (FMF), anunció la salida.
Un desempleado Javier Aguirre, quien había salido del Atlético de Madrid, llegó sí como el salvador del Tricolor, una vez más como lo hizo en el 2001, a la ida de Enrique Meza, para clasificar a la Copa del Mundo Corea-Japón 2002.
El arranque de “El Vasco” Aguirre también fue de incertidumbre porque el equipo cayó de visita 1-2 ante El Salvador y de local apenas se impuso 2-1 ante Jamaica, para luego asistir a la Copa Oro de la Concacaf sin poder mostrar una mejoría.
Incluso, en la desesperación, Javier dio una ligera patada a un jugador panameño cuando este salió por la banca hacia el balón, lo cual generó una suspensión de tres partidos para el estratega.
Y lo mejor se dio al paso de los partidos, porque los jugadores obtuvieron confianza y en la final se impusieron 5-0 a la selección de Estados Unidos, a la cual no había podido derrotar en su territorio desde hacía unos diez años.
Y el regreso a la eliminatoria y al Estadio Azteca sirvió para reafirmar el repunte con un 2-1 sobre los estadounidenses, para luego ir a San José, Costa Rica a triunfar por 3-0, lo que fue la primera victoria fuera de casa en todo el camino a Sudáfrica.
En la noche del 10 de octubre, la selección cumplió el sueño de los millones de mexicanos de clasificar al mundial y de una forma contundente: 4-1 sobre El Salvador.
El marcador lo abrió un autogol de M González, al minuto 25, luego lo amplió el ídolo Cuauhtémoc Blanco (71), Juan Francisco Palencia (84) y Carlos Vela (90).
De trámite fue el último encuentro ante Trinidad y Tobago, porque los tricolores ya estaban clasificados y los caribeños eliminados.
Así cumplió Javier Aguirre, quien tomó el equipo en quinto lugar en la clasificación del hexagonal para desquitar, lo que establece el periódico argentino Ole, un salario de cuatro millones de dólares al año.
El Tricolor disputó 18 encuentros en la ronda clasificatoria, ganó once encuentros, perdió cinco (cuatro de ellos con Eriksson) y dos empates, anotó 36 goles y recibió 18.